domingo, febrero 19, 2006

Se nos está llamando.

Nos encontramos acá observando un Libro. Nos hacemos parte de una comunidad, la cual se desarrolla individual y colectivamente, con la esperanza de aportar lo mejor de nosotros, ya que un libro nos ha llamado.

En mi caso me llamó desde las profundidades. Navegando, errantemente por el mar de la web, me encontré con él. Anteriormente, fui a buscar al detractor del Padre y, obviamente, lo hallé. Fue fácil, está en todos lados y en infinitas formas; sin embargo, UL se puso delante de mí y acá estoy hablando con ustedes de nuestro hallazgo

Como personas, en ésta empresa estamos apostando con el fin de poder acercarnos a él; obviamente, el camino es largo hacia nuestra elección, y que más obvio que optemos por una buena compañía. Esas relaciones humanas nos aportarán mientras existamos, acá en Urantia, conformando un equipo más de gestión divina.

Entonces, cabe pensar en generar vínculos desde donde provenimos, para hacer las relaciones correspondientes y así entregarle más valor a nuestras acciones. Si estamos acá, ya debemos pensar en el paso siguiente, dado que elegimos el camino más largo: El Sempiterno.

sábado, febrero 18, 2006

El Hijo del Hombre tiene potestad en la Tierra para perdonar pecados

Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa.

Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la palabra.

Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico.

Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico:

- Hijo, tus pecados quedan perdonados.

Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros:

- ¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios?

Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo:

- ¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico "tus pecados quedan perdonados" o decirle "levántate, coge la camilla y echa a andar"?

Pues, para que veáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados.

Entonces le dijo al paralítico:

- Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa.

Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:

- Nunca hemos visto una cosa igual.

Marquitos..... El diminutivo de Marcos, obviamente, pero ese debió ser uno de los heraldos de mi Creador. Para mí, por lo menos, era un colega.
Gracias a Adrianne, por recordaros la pega.

sábado, febrero 11, 2006

El progreso

¿No podéis vosotros acaso desarrollar vuestro concepto sobre el trato de Dios con el hombre hasta el punto de reconocer que la consigna del universo es progreso? A través de prolongadas edades la raza humana ha luchado para llegar a su estado actual. A lo largo de todos estos milenios la Providencia ha estado laborando en el plan de la evolución progresiva. Estas dos ideas no son opuestas en la práctica, sino tan sólo en los conceptos erróneos del hombre. La providencia divina no se enlista jamás en oposición al verdadero progreso humano, tanto temporal como espiritual. La providencia está siempre de acuerdo con la naturaleza inmutable y perfecta del supremo Legislador.

Ser feliz

La felicidad resulta del reconocimiento de la verdad porque puede ser actuada; puede ser vivida. El desencanto y la pena se producen por el error porque, no siendo éste una realidad, no se puede lograr en la experiencia. La verdad divina se conoce mejor por su sabor espiritual.


YSPA

miércoles, febrero 08, 2006

No hay eslabones

No se podrán encontrar eslabones entre las grandes divisiones del reino animal, ni entre los tipos de animales prehumanos superiores y los hombres de los albores de la raza humana. Estos así llamados "eslabones perdidos" quedarán perdidos sempiternamente, por la sencilla razón de que jamás existieron.
 
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